PLL

Posted On 31 octubre, 2014 By In Por la libre, SLIDER And 629 Visitas

Por la libre… Empeñarse en morir o empeñarse en vivir

Un hombre ha vivido en prisión los últimos diecinueve años de su vida; se encuentra condenado injustamente a dos cadenas perpetuas; y aunque cometió errores en su pasado asegura que “ya los pagó con creces”. En su corazón, siente que es tiempo de volar, aunque la ley, el sentido común y su realidad lo mantienen atado a una vieja cárcel de Nueva Inglaterra.

Le cuenta a su mejor amigo un viejo sueño: Salir de prisión, vivir en una playa de México (Zihuatanejo), construir un pequeño hotel, dar paseos en lancha a los huéspedes y vivir sus últimos años en paz, pero sobre todo, en libertad.

El amigo se sorprende, por dentro tal vez ríe, y sólo se le ocurre regresar a su compañero a la realidad; recordarle que soñar es algo peligroso para personas como ellos, y suelta una perogrullada de esas que suelen golpear los espíritus: “México está muy lejos y tú estás aquí”.

El soñador de este relato despierta una vez más, pero en esta ocasión su conciencia es distinta: Conoce su realidad pero también está decidido a cambiarla. Observa su entorno, ve dentro de sí mismo, admite su condición pero no olvida su esperanza y enuncia una de las frases más retadores jamás escritas: “Sí, supongo que todo se resumen en una decisión: Empeñarse en morir o empeñarse en vivir”.

Lo anterior es la descripción de una de las escenas en la película “The Shawshank Redemption” (Sueño de Fuga, 1994), dirigida por France Darabont. En ella, el protagonista, interpretado por Tim Robbins, decide escapar de prisión; harto de las injusticias que vivió en ese lugar durante casi veinte años toma la decisión de agotar todos sus recursos con tal de mantener su vida.

“Empeñarse en morir o empeñarse en vivir, eso es muy cierto”, dice posteriormente el personaje que interpreta Morgan Freeman.

Y es también el conflicto al que nos enfrentamos todos los seres humanos cada día de nuestra vida: Cada segundo que vivimos; cada situación a la que nos enfrentamos; cada decisión que tomamos, es una disyuntiva entre vivir o morir; entre mantener la esperanza o entregarnos a la desilusión.

De igual forma, representa un cuestionamiento constante –y cotidiano- para gobernantes, servidores públicos, y sociedad en general.

México y San Luis Potosí, aparentemente, tienen mayores argumentos para la desesperanza; y mucha gente, prefiere empeñarse en morir.

“Todo es un asco”, “Esto nunca va a cambiar”, “Los políticos siempre serán iguales”, “México no avanza”.

Y es que, efectivamente, México tiene muchos síntomas de muerte:

-Estudiantes que desaparecen sin justificación alguna más que la de sus ideas.

-Autoridades que en lugar de servir a su pueblo, se sirven a sí mismos y a los delincuentes que están matando este país.

-Una sociedad que tiene que esforzarse casi sobre-humanamente para que su gobierno la escuche.

-Una nación donde hay más secuestros, más robos, más muertes. Más publicidad gubernamental que “mueve a México”, pero en la práctica, nada parece moverse.

San Luis Potosí, anda por las mismas:

-Un estado donde el gobernador no aparece más que para decir frases sin sentido ni poder alguno como “no es que chille, pero hay muchos gastos”.

-Una entidad desolada por funcionarios que a un año de elecciones, ya están pensando en votos y no en la gente.

-Un ayuntamiento que presume obras inconclusas, retrasadas pero que no puede cumplir con la elemental tarea de tapar baches.

Aún así, el optimismo siempre es mejor; no porque queramos cegarnos: Estamos consientes de nuestra realidad, pero también de nuestra posibilidad de cambiar:

-En todo México, las presiones sociales motivaron la renuncia de Ángel Aguirre, y la presión continuará hasta que los estudiantes aparezcan y esto se esclarezca.

-La gente cada vez cree menos en su clase política, por lo que las elecciones de 2015 no serán un hueso fácil de roer para los políticos; tendrán que proponer y ocuparse de la gente.

-El gobierno priísta en San Luis Potosí, inevitablemente pagará con las elecciones s la factura ciudadana del saldo dejado en su sexenio. La gente no le hará un favor al PRI.

-Potosinos y mexicanos siguen trabajando, echando pa´delante este país; cosa que nunca ha dependido de las circunstancias políticas sino de la pasión de la sociedad; esa nunca se extingue.

Pues aunque se venga Halloween y día de muertos, en México, en San Luis Potosí y en Librevía, no pensamos mucho en muerte, “nos empeñamos en vivir”.