QUEBRADERO

Posted On 9 octubre, 2014 By In El Quebradero, SLIDER And 948 Visitas

Martín versus “la Roberta”

A once meses de que entregue el poder, el gobierno de Fernando Toranzo Fernández parece caerse en pedazos. No tiene las riendas del gobierno en sus manos. Al gobierno lo conducen otros a su libre albedrío, cuando no, a su interés y capricho.

Un affaire propio de la prensa rosa dedicada a difundir chismes y escándalos de alcoba, ha exhibido la ausencia de conducción del gobierno.

Martín Toranzo Fernández versus Roberto Naif Kury. El hermano del gobernador contra el vocero del gobernador.

Martín Toranzo Fernández, hermano del gobernador versus Cándido Ocho Rojas, Secretario General del Gobierno de Fernando Toranzo.

Martín Toranzo Fernández, el primer hermano de la entidad contra Eduardo González Sierra, Subsecretario de Gobierno del Gobernador que es hermano de Martín Toranzo.

Affaire de revista barata, escándalo mediático con un tono de pleito en los lavaderos de la vecindad.

“La Roberta”, definió Martín para referirse a Roberto. Alusión peyorativa de tintes discriminatorios a un funcionario que, el hermano del gobernador supone no ha salido abiertamente del closet. La Roberta, le dijo Martín a Roberto, de quien aventuró que cuando se pelea lo hace a “arañazos”.

En un café del centro histórico de la ciudad, Martín dio una rueda de prensa y luego siguió hablando ante cámara o micrófono que se le pusiera enfrente.

Hay un vacío de poder en San Luis Potosí, reveló como si en ese momento estuviera descubriendo el agua embotellada. Reveló también que en el San Luis que gobierna su hermano no hay justicia y que cuando la hay, se usa políticamente.

Le pegó una y otra vez a Roberto, pero con ello le dio palo a su hermano: Fernando.

Todo empezó con una denuncia que Martín hizo pública: Denunció ante el Ministerio Público a Roberto, el comunicador del gobernador, por extorsión. Le pidió un millón de pesos para detener la virtual difusión en medios de un acto de corrupción atribuible a Martín.

Indignado, Martín se quejó del intento de extorsión con quien él considera es el vicegobernador del estado, Cándido Ochoa Rojas, quien al parecer, se mostró absolutamente desinteresado en el tema e incluso evaluó que todo sería una vulgar mentira.

Entonces, Martín que como se sabe es hermano del gobernador y que aunque no se ven muy seguido sí tienen una buena amistad, se fue al Ministerio Público,  presentó su denuncia y luego le habló a un periódico que antes quería a su hermano, pero ya no, y les dio una muy buena noticia.

Cándido que para algunos es vicegobernador y para otros, secretario General de Gobierno, hizo equipo con Roberto y con Eduardo González Sierra a quien con cariño le dicen “lalo” y a nombre de los tres, dijo que la denuncia contra Roberto por extorsión era más que falsa.

Entonces, como en las buenas telenovelas tan cursis como dramáticas, capaces de llevar al llanto al más duro de corazón, Martín pidió a los medios de comunicación que le dijeran a su hermano, el gobernador, que ordene exámenes toxicológicos a Roberto, Cándido y Lalo, es más, que los despida. Martín tuvo el cuidado de no mencionar a su hermano, el gobernador quien a fin de cuentas es quien quita y pone a funcionarios.

Tan vulgar historia que aún está en desarrollo, es una muestra palmaria de que el gobierno de Toranzo en su tramo final, se está ya, desbaratando en retazos.

Juan Antonio González