Malala

Posted On 24 enero, 2014 By In ESPECIALES, Reportajes, SLIDER And 1402 Visitas

Malala Yousafzai… La niña más valiente del mundo

Es reconocida internacionalmente como una importante portavoz de los derechos civiles en su natal Pakistán. Sufrió y sobrevivió a un atentado terrorista en 2012. Habló con autoridad ante la Asamblea General de las Naciones Unidas; ha sido considerada para el Premio Nobel de la Paz y apenas tiene dieciséis años.

Malala Yousafzai nació el 12 de julio de 1997 en Mingora, Pakistán. Fue cuando tenía trece años que comenzó a llamar la atención en todo el planeta; pues bajo el pseudónimo Gul Makai, escribió un blog para la BBC, donde explicaba las condiciones de su vida en el régimen del Tehrik e Taliban Pakistan.

Mala dio cuenta de la represión educativa que le impidió continuar con sus estudios, pues los Talibanes cerraron las escuelas, lo que provocó que entre 2003 y 2009 la educación prácticamente estuviera prohibida en su país.

En el año 2009 las protestas de Malala alcanzaron una repercusión aún mayor, pues su testimonio y un retrato de su vida aparecen en el documental “Pérdida de Clases, la muerte de la educación de la mujer”, un trabajo dirigido por Adam Ellick e Irfan Asharaf de The New York Times.

La educación se transformó en un sueño imposible de realizar para muchas niños y jóvenes de Pakistán, pero sobre todo para las mujeres. Muchas habrían permanecido calladas pero Malala no se pudo quedar inmóvil ante la injusticia que vio perpetrada frente a sus ojos.

Una vida joven, un espíritu enorme

Las críticas y exigencias realizadas por esta señorita no sólo han llamado la atención de los medios de difusión sino que han desatado aún más odios y rencores entre quienes han lastimado a su país.

El 9 de octubre de 2012, Malala fue víctima de un atentado; Un miliciano del TTP, grupo terrorista vinculado a los Talibanes, desde un autobús escolar le lanzó varios disparos con un fusil, impactándole en el cráneo y el cuello. Malala fue intervenida quirúrgicamente; y por si fuera poco, el portavoz del TTP, Ehsanulla Ehsan, afirmó que intentarían matarla una vez más.

Pero no es tan fácil acabar con la vida de alguien cuyo espíritu y destino seguramente son maravillosamente grandes. Eso no fue calculado por los terroristas que pretendían liquidarla, y muy probablemente tampoco apostaron a que tras el fracaso de su ataque, la joven de dieciséis años ganaría mucho más de lo que ellos intentaron quitarle.

El suceso fue condenado en todo el mundo y rápidamente Malala recibió el respaldo de líderes mundiales como Asif Ali Zardari, Raja Pervaiz Ashraf, Susan Rice, Desmond Tutu, Ban Ki-moon, Barack Obama, Hillary Clinton, Laura Welch Bush y el presidente chino Xi Jinping.

Sin embargo, esto no impresiona a una joven que ha vivido en un régimen represor, condiciones de vida deplorables pero con un espíritu imparable que se alimenta de esperanza más que de promesas políticas.

Y que llega hasta la ONU

Su recuperación no fue sencilla, el 15 de octubre de 2012 se le trasladó al Hospital Reina Isabel de Birmingham, en el Reino Unido, fue dada de alta el 4 de enero de 2013, aunque su recuperación no había concluido y tenía pendiente una cirugía reconstructiva.

Tuvo que someterse al implante de una placa de titanio y un dispositivo auditivo, sin embargo, toda esta tragedia le trajo el mayor de los regalos: Mala ha vuelto a estudiar, ingresó a una escuela secundaria en Inglaterra; pero está lejos de ver esto como su meta; es apenas el principio de un sueño aún más grande. “Volver al colegio me hace muy feliz. Mi sueño es que todos los niños en el mundo puedan ir a la escuela porque es su derecho básico”.

El día de su cumpleaños número dieciséis la ONU le rindió un homenaje reconociéndola como “la niña más valiente del mundo”, fue su primera aparición en público tras el ataque y su milagrosa recuperación.

Ante los líderes más importantes del planeta; aquellos que creen mover los hilos del mundo, una humilde joven paquistaní les dio una lección de valor, tenacidad y verdadero trabajo por la humanidad. “El 9 de octubre de 2012 los talibanes me dispararon. Pensaron que con sus balas me callarían para siempre, pero fracasaron”. Afirmó la joven ante una multitud que, en otras circunstancias, seguramente la hubiera ignorado.

Malala dijo que ha seguido los ideales de grandes figuras históricas como Jesucristo, Mahoma, Gandhi y Nelson Mandela. Su camino es el de la no violencia y sigue creyendo que la mejor herramienta de transformación es el conocimiento, “Tomemos los libros y las plumas porque son nuestras armas más poderosas. Un libro y una pluma pueden cambiar el mundo”.

Ojalá los niños y jóvenes cuyo acceso a la educación es tan fácil como estirar el brazo para tomar algo de comida, pero quienes muchas veces ante cualquier pretexto desisten de continuar sus estudios, conozcan la historia de Malala y recuerden que siempre vale la pena esforzarse.

A una señorita Pakistaní de dieciséis años casi le cuesta la vida, a nosotros tal vez sólo nos cueste un minuto determinación.

Luis Josué Martínez