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Posted On 23 octubre, 2014 By In El Quebradero, local, SLIDER And 900 Visitas

Los diputados y su oficio a la servidumbre

Una vez más, el Congreso del Estado da muestra de su vocación a la servidumbre, a su lacayuna tradición a la obediencia ciega al gobernador en turno.

No parece haber nada más importante para los diputados que continuar con esa actitud propia a un redil de ovejas.

Nada que moleste al señor, nada que le incomode, nada que nos haga ver mal con él. No, nada que pueda inquietar al señor gobernador. No, lo que él diga, lo que él disponga, lo que él ordene.

El diputado Eugenio Govea Arcos presentó un Punto de Acuerdo para invitar al gobernador Fernando Toranzo a sostener una reunión con los 27 diputados con motivo del Quinto Informe de Gobierno. Sería una comparecencia en la que el ejecutivo podría acordar el método a seguir junto con los diputados.

La propuesta fue rechazada por la mayoría de diputados del PRI y PVEM contando con ello con la ayuda de algunos de Nueva Alianza, entre ellos, al actual presidente de la Mesa Directica, Crisógono Sánchez de triste memoria.

A quien más ofendió la propuesta de hacer comparecer al gobernador no fue a los priístas sino al oficioso Sánchez Lara, quien apenas se había inscrito la propuesta en la Gaceta Parlamentaria para de inmediato decir que eso no era necesario, es más que resulta tiempo perdido hablar del tema.

Sánchez Lara quien ha construido de forma impecable una imagen de sumiso y oficioso al gobernador, se apuró en advertir que si algún diputado tiene algo que ´preguntar al gobernador, pues que lo haga en privado, que pida una cita en lo particular, pues en comparecencia, nada.

Es claro que la comparecencia de funcionarios públicos ante el Congreso por motivo del informe ha servido tanto como en años anteriores, o sea, para nada. Los funcionarios no aclaran nada ni rinden cuentas y los diputados, se conforman con lo que se les diga, salvo en excepciones en las que más que interrogar critican.

La rendición de cuenta está ausente en ese ejercicio que deja mucho que desear y que solo representa una pérdida de tiempo y de recursos públicos.

Más allá de eso, lo que debería avergonzar es la actitud servil de los diputados de la mayoría. Protegen al gobernador por encima del interés público a saber de boca del ejecutivo cómo se ejercen los recursos públicos y cómo se administra el poder.

De nuevo, no será posible una comparecencia del gobernador, pues los diputados al fin no dejan de ser más que sus empleados.

Juan Antonio González