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Posted On 15 enero, 2014 By In EDITORIALES, El Quebradero And 928 Visitas

El Quebradero… La amnesia del doctor

San Luis Potosí necesita un doctor, rezaba uno de los lemas de la campaña de Fernando Toranzo allá por 2009. En ese año de elecciones, apareció la influenza. El terror se apoderó de los potosinos.

Hubo muerte y pesar. Los hospitales y clínicas públicas y privadas se enfrentaban a un virus que había mutado para ser potencialmente mortal y se le conoció como el AH1N1.

El entonces candidato y ahora gobernador, aprovechó la circunstancia y en la vía pública prestó sus servicios de doctor. Dijo en ese entonces que su compromiso ético le obligaba a atender la emergencia.

San Luis Potosí necesitaba no de uno, sino de muchos médicos para enfrentar la contingencia sanitaria. Cuatro años después, el virus ha regresado y el doctor que antes ayudó a los ciudadanos, ahora no ha repetido el ejercicio de servir a la comunidad en las calles, pues en estos precisos momentos anda en Alemania.

En diciembre, cuando se agudizó la presencia de la enfermedad, tampoco salió a ofrecer consulta como lo hizo cuando fue candidato, pues debió haber tenido su agenda muy ocupada con tantas posadas y fiestas navideñas.

Extraño el cambio de actitud. Cuando buscaba votos y popularidad, dio consultas a quienes se lo pedían y cuatro años después de una situación tan adversa como la de hoy, ni sus luces.

No sólo olvidó su compromiso ético que antes pretextaba para rechazar las críticas que recibía en el sentido de que, se aprovechaba de esa enfermedad para hacer crecer su campaña de proselitismo, sino que incluso, se ha molestado por la difusión de información en la prensa.

Desde el mes de diciembre, en las redes sociales y familiares de enfermos que murieron, elevaron sus quejas en el sentido de que las autoridades sanitarias estaban ocultando información. A las familias de pacientes que morían, se les decía que se trataba de neumonía, misma a la que luego se le refirió como “neumonía atípica”.

El temor e incertidumbre se sembraron ante la abulia de las autoridades que minimizaban lo que estaba ocurriendo. Luego de la navidad, el secretario de Salud, Javier Posadas, ofreció una rueda de prensa en la que aseguró que la influenza es una enfermedad normal en tiempos invernales y que el número de casos presentado hasta ese momento era menor que el de 2012.

Salió a defender a la estructura del sector Salud al presumir que se trabajaba con normalidad y que no se había dejado de atender un solo caso, pero en el fondo, insistía en que todo lo que se decía acerca de la gravedad del brote, era magnificado por los medios de comunicación y las redes sociales.

Entonces, el doctor Toranzo se sumó a esa postura, como si la presencia de unos 200 casos y ocho fallecimientos confirmados hacia la primera semana se enero de 2014, no fuesen suficientes para preocuparse y alertar a la población.

Las críticas contra la opacidad y la falta de información por parte del gobierno del doctor han crecido y pese a ello, se mantiene una postura inexplicable de desatender la demanda generalizada de información.

El hecho es significativo, pues confirma que en materia de transparencia, San Luis Potosí sigue ubicado en el último lugar en cuanto a las mediciones respecto del acceso y el derecho a la información.

Por lo pronto, el gobernador anda de paseo por Alemania y los potosinos siguen padeciendo la desinformación sobre una enfermedad, de suyo mortal.

Juan Antonio González