QUEBRADERO

Posted On 2 octubre, 2014 By In El Quebradero, SLIDER And 630 Visitas

El Quebradero… Dos años de Mediocridad con “M” de Mario

Dos horas de una perorata que parecía inagotable. Una cauda, un aluvión de palabras. Una retahíla de frases hechas, trilladas, manidas y por demás huecas por su evidente desapego con la realidad.

Dos horas de Mario García Valdez, presidente municipal de San  Luis Potosí. Dos horas de una retórica insana, perversa por su inconmensurable capacidad para no decir nada. Dos horas de informe ¿ciudadano? Del alcalde que tiene en su corazoncito el anhelo de ser candidato a gobernador.

Dos horas de Mario García, de frente ante un auditorio abúlico y adormecido. Dos horas de un recitar errático a renglón seguido. El ex rector incapaz de leer bien, el ex rector de la excelencia que confunde unas palabras por otras. Dos horas de un espectáculo político que colocó a García como un aspirante chiquito, lejos de la medida tricolor para el 2015.

Ahí estaba, Mario García, en el Centro de Convenciones, ante su gobernador, que así lo llama, con esa confianza de los cuates: “Mi gobernador”. Ahí estaba, en dos horas  dando rienda suelta a un optimismo desbordado acerca de dos años de gobierno.

En su forma de hablar se le notaba una satisfacción forzada acerca de sus logros menores, un discurso salpicado de mentiras. Ahí estaba, plantado ante los reflectores, como si fuera un artista de éxito.

Pasaron dos horas y la audiencia quedó asombraba, boquiabierta. No había dicho nada nuevo bajo el sol y todos esperaban al menos una declaración conmovedora.

Dos horas de un Mario que ha suplantado al ayuntamiento, él es el ayuntamiento con todo y su escudo de armas. Mario García es la “M” Mayúscula de un nombre personal que reclama una candidatura para su complemento.

La “M” de Mario por encima del escudo de armas del municipio de San Luis Potosí, escudo desvanecido por una “M” en plena campaña. En campaña de posicionamiento. Todo lo que piensa, hace y dice, es futuro, destino personal y su informe, no fue sino apenas eso, un intento fallido por destacar.

Bien visto, dos horas de verborrea de que sí, sí, sí, somos los primeros, resultan del todo insuficientes para llenar el vacío que dejan dos años de mala administra sin alcanzar el propósito de gobernar.

Dos horas de suplicio, fueron seguidas de unos minutos de sobrada adulación del gobernador Fernando Toranzo que, frente al alcalde cuyo nombre se debe escribir con “M” mayúscula y en colores verde, blanco y rojo, le llenó de elogios.

“Contigo, Mario, la ciudad ha avanzado lo que en medio siglo”. “Muchas gracias <<Mi gobernador>>”, no es para tanto, le diría luego el edil, para recibir del doctor que ya hace maletas, un reconfortante, pues es que es la verdad, Mario.

Juan Antonio González