Banksy

Posted On 8 noviembre, 2013 By In Cronica Urbana And 918 Visitas

Definitivamente no es vandalismo. Banksy

Luis Josué Martínez

En nuestro país, como en pocos, es muy común encontrar por nuestras calles que las paredes han sido ocupadas como lienzo de artistas urbanos. En la mayoría de los casos, dichas expresiones despiertan furia en los dueños de las paredes, mientras que para los transeúntes y peatones muchas veces es motivo de desencanto. Son pocos los casos de obras de arte urbano, que logran embellecer un muro marcado por el triste paisaje urbano.

Este es el caso de un artista inglés, cuyo nombre e identidad son tan enigmáticas como muchas de sus obras. Se le conoce simplemente como Banksy, y a pesar de su misteriosa personalidad ha cobrado reconocimiento internacional por la singularidad de sus obras, que han aparecido en las paredes de muchas ciudades desde los años noventa.

Fue en Londres donde aparecieron sus primeros murales –por llamarles de alguna manera-. Son imágenes trazadas en muros y paredes públicas, realizadas con una técnica magistral y siempre con un elemento distintivo e infaltable: La crítica social.

De tal forma, podemos ver la imagen de una ama de llaves que en lugar de recoger la basura la oculta bajo un mueble, que en realidad es una pared de ladrillo acondicionada como el set de algún hogar inglés promedio.

Vemos también a un guardia británico, con su clásico atuendo rojo y enorme gorro negro orinando en la esquina de alguna calle londinense. A una niña poniendo a un soldado contra la pared  y a dos hombres policías besándose, entre muchas otras.

Aunque, en teoría, cualquier político, padre de familia o ama de casa respetable, diría que lo que Banksy hace es un crimen, o un acto vandálico. Es imposible, hasta para el más inculto servidor público no ver la belleza, aunque transgresora, de las líneas y personajes construidos por este artista.

Por ello, estas “expresiones callejeras” no son borradas de las calles, sino que desde hace más de veinte años, se han convertido, sobre todo en Europa, en parte de la cultura popular. Un grito de protesta, de auxilio, de reclamo, notorio, pero silencioso, falto de publicidad, pero lleno de legitimidad.

¿Quién es Banksy?

Es un auténtico artista, pero también es todo un misterio. Se desconoce con exactitud el lugar de su nacimiento así como su edad. Son pocas los testimonios de quienes lo han visto y existen muy pocas fotografías de él.

Se llama Robin Gunningham, trabajador de clase media, cuyas obras urbanas era lo único que se sabía públicamente de él hasta que fue descubierto por un reportero en Mail On Sunday. Robin no tiene cuenta en ninguna red social ni tampoco es representado por alguna galería.

Se cree que pudo haber nacido en Bristol, ciudad donde, entre 1992 y 1994 aparecieron sus primeras obras. Tras una exposición que organizó en el año 2000 ha plasmado su obra en ciudades de todo el mundo.

Sin embargo también ha trabajado para organizaciones benéficas como Greenpeace y para empresas como Puma y MTV. Sus cuadros son vendidos hasta por 25 mil libras. Un juego de sus obras se vendió en la casa de subastas Sotheby’s por 50,400 libras.

Tiene también dos libros publicados y hasta una película realizada, “Exit Through the Gift Shop”, esta última grandemente elogiada por la crítica.

Banksy, o Robin, es uno de esos creadores que ya no abundan en la actual realidad postmoderna, donde la naturalidad y la sobriedad artística son opacadas por el peso descomunal de los intereses mediáticos y un mundo acelerado.

Las visiones de Banksy, obras de arte, cuya apreciación no tiene costo, y las cuales, podemos encontrar en la vuelta de alguna esquina. Nos recuerdan que aún podemos detenernos en medio de nuestra ajetreada vida citadina, detenernos en alguna calle, observarnos, y a pesar de todo, recobrar un poco de aliento.